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March 30 cooocholate....! I'm IN¿... Cuándo fue la última vez que sentiste esto... ?
—Creo —dijo en voz baja—, creo que... me comeré otra chocolatina. De la misma clase que la anterior, por favor. —¿Por qué no? —dijo el tendero, alargando el brazo y cogiendo otra Delicia de Chocolate y Caramelo Batido del estante. La colocó sobre el mostrador. Charlie la recogió y rasgó el envoltorio... Y de pronto... debajo del papel... vio un brillante destello de oro...
... el corazón de Charlie se detuvo.
—¡Es un Billete Dorado! —gritó el tendero, saltando medio metro en el aire—. ¡Tienes un Billete Dorado! ¡Has encontrado el último Billete Dorado! Eh, ¿qué te parece? ¡Vengan todos a ver esto! ¡El chico ha encontrado el último Billete Dorado de Wonka! ¡Ahí está! ¡Lo tiene en la mano! Parecía que al tendero le iba a dar un ataque. —¡Y en mi tienda, además! —gritó—. ¡Lo encontró aquí mismo, en mi propia tienda! ¡Que alguien llame a los periódicos, de prisa, y se lo haga saber! ¡Ten cuidado, hijo! ¡No lo rompas al desenvolverlo! ¡Eso es un tesoro! En pocos segundos, había un grupo de unas veinte personas apiñadas alrededor de Charlie, y muchas más se abrían camino a empujones para entrar en la tienda. Todo el mundo quería ver el Billete Dorado y a su afortunado descubridor. —¿Dónde está? —gritó alguien—. ¡Levántalo, así todos podremos verlo! —!Allí está, allí! —gritó otro—. ¡Lo tiene en la mano! ¡Mirad cómo brilla el oro! —Me gustaría saber cómo se las arregló para encontrarlo —gritó un niño, furioso—. ¡Yo llevo semanas enteras comprando veinte chocolatinas al día! —¡Piensa en todas las golosinas que podrá comer gratis! —dijo otro niño, envidiosamente—. ¡Durante toda la vida! —¡Ese pobre flacucho lo necesitará! —dijo una niña, riendo.
Charlie no se había movido. Ni siquiera había extraído el Billete Dorado que envolvía a la chocolatina. Estaba inmóvil, sosteniéndola apretadamente con ambas manos mientras la multitud gritaba y se apretujaba a su alrededor. Se sentía mareado, invadido por una extraña sensación de ligereza, igual que si estuviese flotando en el aire como un globo... Sus pies no parecían tocar el suelo. Podía oír los fuertes latidos de su corazón en algún sitio cerca de su garganta.
Charlie y la fábrica de Chocolate (Roald Dahl)
Audio --> When the SUN goes down... (artic monkeys)
- Ara si, I'M IN - visca les margarides!
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